‘Sueños de libertad’ celebra dos años de emisión y más de 500 capítulos como líder y la serie más vista de la televisión, consolidada como un fenómeno diario de audiencia y referencia indiscutible de la ficción en España.
Además, lo hace a lo grande, pues se encuentra en su mejor mes de la historia. La serie de Antena 3 alcanza este triple hito en plena forma, liderando de forma absoluta y arrasando cada tarde, mientras inaugura una nueva etapa marcada por un salto temporal de cuatro meses en la historia, que impulsa la evolución de sus personajes y abre nuevas tramas.
Esta misma mañana en un encuentro con prensa con algunos de los actores del elenco, hemos charlado con Natalia Sánchez, una de las grandes protagonistas de esta trama que ha enganchado a miles de espectadores. Natalia nos habla de este éxito diario pero también de la maternidad, del sacrificio que supone una serie de este calibre y de la historia de amor de su personaje que no parece probable que encuentre la alegría en los próximos meses.
Natalia, 500 episodios, esto ya son palabras mayores
Y los que quedan porque llevamos más de 100 grabados. Es emocionante poder seguir contando historias, dando vida a Begoña y seguir con ‘Sueños’, que guste tanto, tanto… es un chute de alegría y de energía.
Se te ve muy feliz
¡Sí! Es como estar de celebración de cumpleaños dos años más tarde y además con todo lo que implica. Esto es muy bonito pero sabemos lo que es el día a día; sacrificio personal que hay también, el sacrificio profesional, no de ti solamente sino de todo tu entorno y se agradece que por lo menos guste, funcione y que siga entreteniendo.
¿Cómo llevan tus niños que estés todo el día en plató? Porque los peques son muy demandantes
En cuanto a horario quien es madre y trabaja no le queda otra, entendemos que en este mundo te piden que trabajes como si no fueses madre y que seas madre como si no trabajaras pero no es así y afortunadamente la productora tiene eso muy en cuenta. Hemos tenido varias compañeras que ahora van a tener bebés o que ya los han tenido y vamos… han puesto alfombra roja para que disfruten y alfombra roja para que vuelvan y eso se agradece mucho porque somos unas privilegiadas, en realidad tendría que ser la norma. Los peques me echan de menos pero como yo a ellos, como es lógico, porque al final son muchas horas.
¿Lo llegan a entender?
No lo entienden supongo que como cualquier niño. Lo pueden entender y te dicen: vale, sí. Pero claro, te preguntan y te dicen: “pero las mamás de mis amigos no trabajan tanto, si el fin de semana no se trabaja…”. Tienes que intentar compensar de alguna manera cuando estás con ellos, estar.
Luego viene otro tema, que es el cansancio en tiempo de calidad
Sí pero es el peaje y lo asumo, yo estoy cansada pero ellos no tienen culpa pero a veces también está bien que vean que estoy cansada y que la vida es eso. Me gusta que vean que me gusta mi trabajo, que me gusta lo que hago, que me encanta trabajar, que me siento una afortunada, que soy una afortunada y también eso es un ejemplo para ellos pero sí es complicado claro.
Lo compaginas muy bien, que yo lo sé…
No siempre puedo, sí que estiro los días como si fuesen chicles pero también sé que cuando vean la galleta por la mañana igual no les he podido ver por la mañana pero cuando la vean quiero que sepan que la he hecho yo o si les pongo una notita pues es un intercambio de tiempo o si les pones la merienda para el cole y les escribes algo, ahora que ya saben leer, a mí me gustaba que lo hiciera mi madre conmigo y ahora lo hago con mis hijos.
¿Los has llevado al rodaje?
Yo creo que han venido dos veces a ver el rodaje y les encanta. Estaban allí como dos corderillos porque les dije; “por favor, sobre todo silencio eh” pero eran muy muy pequeños y les encantó. Lía siempre me dice; “mami, ¿a quién le hablas? al libro o a mí” (risas). Porque estoy en el salón y estoy pasando texto y digo por ejemplo: “que no puedes hacer no se qué”, sobre todo las secuencias con la niña y mi hija me dice; “¡pero a mí o al libro!” (risas). Le encanta, siempre me dice si me puede decir lo que dice la niña porque quiere participar, también hay cosas que no le puedo decir porque son muy duras, de secuencias que no las tiene que escuchar pero alguna vez sí.
¿Les llama el mundillo?
A Lía le llama mucho a Neo no, pero a Lía le encanta, pregunta mucho, es súper curiosa y entiende el código que es algo que a mí me alucina. Cuando cuento cosas de la trama hay que tener cuidado porque luego lo cuentan todo. He estado callada durante meses porque el personaje estaba embarazada y hablaba con Marc en clave, en plan… pues hoy me han puesto la botarga. Y el niño decía; “pero qué es botarga” y yo le decía que era una cosa de una salida al campo. O decía; “he grabado con un bebé” y me preguntaban el motivo y les tenía que decir que a la consulta venía un bebé. Lía entiende muy bien el código cuando cuento una historia. Neo me dice; “¿pero de verdad?”. Porque son cosas fuertes tipo robar y él se pregunta si es de verdad y ya le tienes que decir, “no cariño, es la trama”. Pero cada dos por tres, “¡pero de verdad!”. Lía lo entiende muy bien es increíble.
¿Qué le pasa a Begoña que no acierta en el amor?
Mira tengo amigas y bueno a todas nos ha pasado que repites y te das cuatro, cinco y seis veces en la misma piedra, por tanto es humano errar. Es humano volver a errar en el mismo sitio, es cierto que tú no eres la misma persona si vas sumando cosas en la vida afortunadamente y te vas dotándo de herramientas pero vuelves a caer un poco en lo mismo, yo creo que los patrones los tenemos bastante claros para lo bueno y para lo malo. Begoña le pasa que se la han vuelto a jugar y se ve atrapada con un bebé, con una niña que encima legalmente pertenece a Gabriel y en la época en la que están. Es muy difícil la situación que tiene, muy difícil. Hay veces que cuando hacemos secuencias de estar en casa, como típico matrimonio enfadado que sostiene el matrimonio por los hijos, te hace tener una lectura muy clara de que no merece la pena pero eso a día de hoy, es que en ese momento no se podía elegir. Dices bueno, por lo menos les voy a dar el ejemplo de que no tengo porque estar con una persona hasta que me muera si no nos hacemos felices mutuamente, si no nos tratamos bien. Pero es que en esa época es que no había opción.
Hay una escena que dice matrimonio de puertas para afuera pero ya
Delante de los hijos ahora sabemos lo importante que es que ellos aprendan a que relacionarse con el mundo viendo a sus padres relacionarse. Es difícil y me gusta estar dando vida a esta Begoña que es más peleona, que no se calla, que tiene muy claro hasta donde no va a llegar, cuales son sus límites con lo que no. Va aprendiendo pero poco a poco.
¿Haces algo para separar esas emociones que sientes en una diaria que además exige tanto?
En la trama que tengo ahora no hay un maltrato físico pero hay secuencias muy muy duras que pasan en la trama con los niños, donde hay algo que a tu cuerpo le cuesta discernir entre lo que es real y lo que no, en general en nuestra vida, por eso lo de mente positiva es una realidad. Agota, lógicamente e intentamos con humor por ejemplo con Xenia cuando tenemos secuencias difíciles con mucho humor, riéndonos y diciendo “madre mía lo que te he soltado” pero a nivel emocional cansa, claro que cansa.
Es que tu vida en ‘Sueños’ es de todo menos eso…
Yo creo que casi cualquier vida es mejor que esta (risas). Es que lo que pasa en ‘Sueños’… yo cuando leo guiones digo no puede ser, esto no puede ser que le vaya a pasar o cuando crees que ya no le puede pasar nada más pues sí, pasa y tienen muchos ases en la manga. Es una suerte la verdad, nos lo pasamos my bien pero también es duro. Ahora han entrado personajes nuevos, me lo paso pipa, echo mucho, mucho de menos a mis compis porque empezamos siendo una familia y de hecho quedamos fuera, hicimos mucha piña al principio y eso lo seguimos manteniendo pero creo que las compañeras que han entrado, Xenia por ejemplo, es un regalo de la vida, me está encantado disfrutar de ellos, que para ellos tampoco es fácil porque entrar en un rodaje donde está todo hecho, han sabido adaptarse y no solo eso sino coger las riendas y lanzarse y jugar… lo ponen muy fácil y lo estamos disfrutando mucho.
Un personaje que se fue es Fina, ha vuelto y yo te quería preguntar porque me ha llamado antes la atención una cosa
No sé hasta donde se puede saber porque es algo muy delicado.
Quiero saber cómo ha sido ese reencuentro y me quedo con una cosa que me has dicho antes y me parece precioso y es que este equipo te facilita mucho las cosas a las que sois mamás
El reencuentro ha sido maravilloso porque a Alba la quiero muchísimo desde hace mucho tiempo. Tenemos relación fuera y con su chico también y me ha hecho muchísima ilusión conocer al chiquitín y tenerlo allí, es un niño maravilloso y es una suerte lo que hablábamos antes, que te permitan trabajar y tener al peque, pese a que es un sacrificio para todo el mundo, de su núcleo familiar me refiero, pero está ahí y es un regalo que esté.
Qué te dicen por la calle, ¿has saltado ya lo de Tete?
Bueno es que nunca se ha dejado de ver la serie, las hijas de mis amigas empiezan a ver ‘Los Serrano’ ahora y vuelvo a tener como desde hace un par de años, cada día recibo mensajes de amigas de; “mándame un video para mi hija, para mi sobrina…”. Me encanta que guste, hay algo en la cotidianidad de ‘Los Serrano’, costumbrista, familiar… que gusta mucho. Yo recomiendo mucho verla en familia y me hace mucha ilusión que la vuelvan a ver, es un regalo que me acompañe el personaje toda la vida. ‘Sueños’ también se ve mucho en familia y me encanta que lo puedan ver juntos, esa liturgia de ver la tele, tiene un ritual precioso el sentarse a la mima hora, tengo amigas que desconectan hasta el móvil y es solo para concentrarse en ver la serie.
Images: Cortesía de Atresmedia para Living Backstage.
