in ,

De boda

Hasta hace cosa de un año seguía a una blogger en Instagram que atesora miles de likes en sus looks de invitada. Toda una divinidad de las redes y consejera para mujeres que no saben por donde empezar en la ardua tarea de encontrar ese vestido que deslumbre entre la multitud.

Dejé de seguirla sin todavía haberme proclamado defensora de lo que a continuación pasaré a describir. Porque escuché eso de ‘las invitadas que van de blanco a una boda no son elegantes ni son nada que se pueda clasificar’.

Dejé de acumularle likes por el simple hecho de que no considero que en la vida, salvo que le estés haciendo mal a alguien, debe de haber algo prohibido. Creo que se entenderá que ciertas normas no van conmigo, no me gusta que me obliguen a nada porque en la vida bastante le viene a uno de frente como para andar con menudencias estilísticas que me parecen banales, insulsas y hasta frívolas.

Soy de la opinión que uno va como quiere si no está haciendo mal a nadie. Es verdad que hay un protocolo pero a veces de verdad siento que me parece absurdo. Como por ejemplo ir a una boda de blanco. Siempre y cuando tus complementos sean de color no veo nada malo en ello. Malo veo que te lo tengas que comprar en otro color cuando no te gusta nada y te vas a gastar un pastizal.

Mañana voy de blanco a una boda y antes llamé para pedir permiso y esta fue la respuesta. ¿Tú te ves bien? ¿Te sientes guapa? ¿Vas segura? Pues bien, si todo eso es así, adelante.

Me debatía entre gastarme una pasta en un vestido que no me gustaba y el blanco del que me había encaprichado. No es a la primera boda que voy de blanco porque a mí es un color que me favorece y me gusta. No creo estar faltándole el respeto a la novia cuando encima es un vestido de corte midi, veis, si la boda fuese de noche jamás me lo hubiese puesto blanco y largo pero corto ¿Por qué no? ¿Quiere decir esa absurdez que respeto menos a mí amiga? No. Absolutamente no.

El color de un vestido no define la amistad. Yo pregunté y la familia que elegimos me dijo, si te ves bien adelante. Eso es la vida. Esa frase es como deberíamos ser todos en comunidad, sin apegos a la superficialidad. Yo a mi amiga la quiero y la respeto por encima de todo. Un color no define lo que hemos vivido, lo que viviremos… Un vestido significa verte bien, sentirte guapa y yo con ese me veo bien, al fin y al cabo lo que una se tiene que sentir es guapa, con personalidad… un montón de características que hacen que ese sea tu vestido y no otro.

Hay normas establecidas que carecen de sentido, porque vuelvo a repetir que para mí las normas tienen sentido cuando sabes que le estás haciendo daño a otra persona. Y eso, quien me conoce sabe que jamás entra dentro de mis planes.

Así que vive y disfruta, los problemas vienen solos, elige los colores que te dé la gana, ríe y sé feliz. No me creo que vaya a la boda de la niña que se sentó a mi lado el primer día de Universidad y con cara de pero que me estás contando supimos desde el primer minuto que aprobar Historia de España iba a estar más que difícil pero acabar un poco correctamente.

Pero la aprobamos y así lo hemos ido superando todo. La verdad que con ella la amistad no se ha hecho difícil y ahí voy como testigo a firmar que el amor puede ser eterno. Jesús más te vale admirarla, cuidarla y quererla. Si no iré a por ti. Y volveré a sacar mi carácter. Ya te contará ella que soy agüita. Una especie de Duquesa de Alba sin tierras ni posibles, que siempre hace lo que le da la gana pero que da lo que no tiene por ver a una amiga feliz.

IMG_5659

Images: Living Backstage

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *