Entre la Semana de la moda, la tendinitis de pisar tecla y las procesiones que van por dentro, había dejado a Victoria Colección sin la crónica de mi visión tras su aniversario más mediático.
Vicky Martín Berrocal cumplía hace unos días los 10 años de su firma VICTORIA y sus 20 años en la moda. Coincidió con la Semana de la Moda de Madrid, algo concordante con alguien que siempre ha defendido el made in Spain y un punto de dolce far niente en el itinerario periodístico atiborrado de desfiles, performances y demás couturiers. Tras pensar que llevaba medio siglo metida dentro de un palacio tecleando, sin cobertura, pero con la cultura necesaria como para editar el Vogue América, llegué a la calle Velázquez, enclave de la fiesta, suplicando un enchufe para poder seguir narrando el glam español.
No me encomendé a nadie y bajé al piso de abajo, donde las novias encuentran el traje de sus sueños, el mío era llegar a casa con la suficiente batería aunque solo fuera a nivel tecnológico. No había nadie, o eso creía. De repente vi salir a Mar Saura de un probador mientras que en el otro, un par de camareros vinieron rápidamente con bandejas de champagne. Dejé a mi más uno con mi móvil, el bolso, el abrigo y todas mis ideas y me subí a la planta donde se sucedía la fiesta para darle un abrazo primero de mi parte y luego del de todas las mujeres que me repiten sin parar; ‘dile a Vicky que estaba desesperada y en su marca encontré la emoción’. No creo que Vicky haga nada sin eso, quizá sea la clave para encontrar ilusión al borde del abismo. Ritmo y aliento, para la autenticidad que nos diferencia.
Ya había soplado las velas y su más reciente fichaje, Victoria de Marichalar, charlaba animadamente con los invitados. La diseñadora ha elegido a su tocaya de heroicidad para la celebración de sus diez años con una colección cápsula que está ya en boca de invitadas y curiosas que se asoman a las ventanas sociales. Un feed lleno de éxito que se cuela en una nueva generación y sigue haciendo las delicias de todas las mujeres. Sea cual sea su talla y sea cual sea su edad. No sabes nada sobre Victoria si no has visto a Vicky rajar un traje para satisfacer a aquellas clientas que vienen de la competencia con el ánimo donde yo dejé mi cargador.
Una marca capitaneada por Vicky Martín Berrocal, propiedad del grupo Scalpers, que es más que productiva. Aunque hablar de dinero si no eres bróker de periódico en mano queda poco elegante, diremos que los números crecen más que exponencialmente a medida que pasan los años. Pero esto no es fruto de la nada, la diseñadora alcanzó el éxito en la calle Cuna, 51, enclave ferviente de moda nupcial y fiesta de la capital hispalense. Se le empezó a quedar pequeño cuando el ADN de la marca, que denotaba su personalidad auténtica, jugaba ya en primera línea. Porque las cruzó todas, y la gente entendió que lo que estaba haciendo era una revolución en la moda andaluza. Un laboratorio con ideas que generaban respeto y también algún recelo, deseo de lo que uno quiere ser.
Un oficio que lo mueve un sentimiento, una respiración, la parte más humana de lo que somos; la creatividad. Para obtener piezas que nos conmueven pero que también dejan el poso de una memoria emocional que siempre formará parte de esa cadena de recuerdos y revivir así lo que fuimos, resultado de lo que somos. Victoria nació con la idea de obtener un traje más asequible para todas aquellas mujeres que entendieron que la moda también está ligada a una manera de ser pero también de sentir.
Cuando el mundo parece ir más deprisa de lo que debería, Vicky celebra lo que nos salva. Es lo único que hace en cadena, las celebraciones de lo que nos enciende. No faltó nadie que no haya creído en un sueño, que no esté dispuesto a escuchar su historia. Se brinda por lo que viene y por lo que se tiene. Ello incluye un equipo tan valioso como humano, no hay más que entrar en Victoria para comprender que son baristas de un mismo latido en la búsqueda perfecta. Intensidad, vida, constancia y emoción son algunas de las palabras con las que Vicky Martín Berrocal ha moldeado su declaración de vida, una fuerza que ha reflejado en sus talleres, que albergan el sueño de todas y cada una de las mujeres.
Images: Victoria Colección.
