Paz Vega regresa a la televisión con ‘Cabeza alta’, la nueva miniserie de Mediaset España que aborda el impacto de la violencia digital y el escarnio público a través de un thriller.
Esta adaptación de la exitosa serie italiana ‘A testa alta: Il coraggio di una donna’, con la que el país de la bota ha logrado grandes cifras de audiencia, consta dos capítulos y está protagonizada por Leonor Watling, Paz Vega y Tomás del Estal, y cuenta en su reparto con Silvia Abascal, Lucía Jiménez, Juan Carlos Vellido, Daniel Ortiz, Almagro San Miguel y Lola Alterio, entre otros intérpretes.
Paz interpreta a Cecilia, una sargento de la Guardia Civil que se involucra en la investigación de un caso que trasciende el ámbito personal para destapar una compleja red de intereses. Con motivo del estreno, hablamos con la intérprete en pleno rodaje en un colegio en el centro de la capital sobre su personaje, el mensaje de la serie y la vigencia de una historia marcada por el abuso de poder y la vulnerabilidad en la era digital.
¿Cuánto llevabas sin hacer tele, Paz?
No sé la verdad…bueno, así lo último que hice en Mediaset fue ‘Perdóname Señor’. Eso fue hace muchos años y fue una serie que me fue muy bien, y entonces me encanta volver con otra serie que creo que también va a funcionar muy bien. Por el tema, creo que es un tema muy interesante, que puede unir a la familia, entorno a la televisión, para poder luego debatir y discutir. Esto que le pasa a esta directora de este colegio es lo que le pasa también a los chavales, es un peligro al que nos enfrentamos todos, los peligros del mal uso de tus imágenes, la falta de privacidad… El peligro de las redes, creo que es realmente interesante.
¿Y cómo te llevas tú con las redes sociales? ¿es quizá una relación de amor-odio?
Sí, bueno, honestamente, uso todo lo que son temas de mensajería para estar en contacto con la gente que tengo que estar por trabajo, e incluso Instagram también es muy de trabajo. Tuve incluso un par de años queme lo quité, no lo quería, pero es verdad que ahora se necesita para trabajar. O sea, las marcas lo necesitan, las productoras, las producciones, entonces si es una herramienta bien utilizada, está bien.
¿Con tus hijos tienes debates sobre esto? ¿Sobre cómo hay que usarlas? ¿Qué límites poner? ¿Cómo se pueden proteger de que no les pase estas cosas?
Sí, evidentemente, claro que hablo mucho de eso. Creo que hablo, pero también hay que darles libertad, se tienen que equivocar, pero siempre les he dicho que nunca manden nada de lo que en algún momento se puedan arrepentir, que es básico. Pero el problema es que ahora con la IA hacen hasta imágenes falsas. Me contaban que hay un corto ahora de época que es espectacular, que está hecho por actores fakes, que todo es fake y que es real. Es que ya la realidad y lo fake, ya no hay límite. Entonces, claro, es muy peligroso. Por mucho que yo diga “no mandéis esto”, puede haber un niño de la clase, un listillo, una listilla que haga algo y eso es así.
Leonor nos decía que si a ella como Leonor le pasara lo que le ha pasado a su personaje, verse envuelta en ser víctima de un vídeo viral, lo afrontaría llorando bajo una manta en la cama, fuertemente. ¿Cómo lo harías tú?
Yo creo que pasaría por varios estados. Primero el cabreo más absoluto, luego la vergüenza también más tremenda, porque claro, al final es algo íntimo tuyo que está por ahí. Pero yo creo que me recompondría y luego atacaría. Intentaría buscar la solución. Iría a por todas, por la persona que hubiese hecho eso. Sí, porque es un delito. Estamos hablando de un delito. Que quede claro que mandar una foto sin consentimiento a un grupo de chat, a otro grupo y ya si hay un desnudo o una menor… es que es un delito. Entonces hay que tratarlo como tal, como un delito.
O sea, no sería un tema de venganza, si no de justicia.
Es que no es venganza, es justicia. Entonces lo que ojalá y esta serie genere en la sociedad sea un debate para que entre todos pidamos que haya una regularización, una legislación potente para poder acabar con este tipo de cuestiones, porque es que esto es el comienzo. Es el comienzo y es lo que da más miedo.
¿Qué nos puedes contar de tu personaje?
Pues ella es una sargento de la Guardia Civil, es hermana de Vero (Leonor Watling) y tiene un punto bohemio porque realmente lo que a ella le gusta es pintar, es pintora, pero ejerce muy bien su trabajo como Guardia Civil y entonces cuando se entera de lo que le pasa a su hermana inmediatamente se pone a investigar junto con ella a ver quién ha podido hacerle esto. Entonces, por un lado tiene ese soporte de ayuda legal, de protocolo, de cosas que hay que hacer en estos casos, pero también tiene ese apoyo moral de hermana que en este momento Verónica necesita, porque se siente, se ha sentido vulnerada en lo más profundo, es que es terrible, debe ser terrible.
El rodaje es en exteriores, ¿te gusta más rodar todo en exteriores o algo en plató también?
A ver, a mí personalmente me gustan los lugares reales, o sea, el plato es si soluciona una cuestión técnica, por cuestiones técnicas y eso, pero realmente, como directora lo digo, el plató muy poco… no me gusta. Prefiero que las paredes, que el sonido… que haya algo que dé verdad, que ayude a la verdad, porque para mí la verdad para contar historias es fundamental y el plató es muy cómodo cuando tienes cosas técnicamente complicadas, complejas, pero si lo puedo evitar… y creo que aquí se va a hacer muy poco plató, es todo en localizaciones reales que va a respirar, pues tú estás aquí, aquí hay un eco, aquí hay una luz, aquí hay algo ya, hay una atmósfera, hay una energía que no la tienes que recrear, en un plató tienes que recrear esa energía y es más difícil, entonces a veces se cree que rodar en plató acorta tiempo, yo creo que no, yo personalmente pienso que no.
Tu personaje, como hermana de la protagonista y Guardia Civil, ¿hasta qué punto es capaz de ser imparcial para conseguir esa justicia?
No, no, no, ella no, no tiene duda de que lo que le han hecho a su hermana es un delito, no hay duda, su hermana no ha podido hacer nada en la vida que justifique eso que le ha pasado, nada. Nadie, nadie, esto es como lo de que “la violación porque iba desnuda por la calle”: no, o sea, no hay nada que justifique que alguien saque, difunda un vídeo íntimo, nada, ni venganza, ni que te haya puesto los cuernos, ni que… o sea, es que no. Partiendo de esa base, su hermana, esta mujer, apoya a su hermana 100%, la cree 100%, confía en ella y lo que ahora quiere es ayudarla a salir de ahí, a que recupere su dignidad, que es muy importante y que además es un ejemplo en el colegio, en todo el colegio, mucha gente que la está mirando, que la está cuestionando.
¿Has visto la serie original?
He visto algunos capítulos, sí.
¿Se parece mucho a esta?
No, no, o sea, está muy bien, lo que pasa es que claro, en la otra serie son 6 capítulos, aquí se ha condensado en 2, entonces aquí va muy rápido, no te deja, empieza ya con el… como tiene que empezar (risas). Que yo soy súper experta en “spoilear” (risas).
El vídeo sexual ya lo sabemos
No, pero empieza ya, pum, pum, pum, pum, con todo porque son dos capítulos, lo que allí en Italia se dice en seis, ahí había más melodrama. Aquí va a lo que es.
Ya has hecho de policía otras veces… no sé si esto es un drama, si es más thriller, si hay acción…
No, no es thriller, no es tanto thriller, no es tanta acción como un drama familiar, es un drama que te pase esto. Y sí que, aunque habrá algún momento de acción por circunstancias, pero no es este tipo de thriller, es más psicológico.
Ya que has visto algunos capítulos de la serie, ¿sobre todo de qué se recorta para poder encajar la trama en dos capítulos? (La italiana son 6)
Yo no quiero hacer una crítica a la serie, simplemente, pues cuando tienes una serie, una historia, donde hay muchos personajes, y tiene que haber 6, 7, 8, 20 capítulos, pues juegas con las relaciones interpersonales, juegas con, pues este está con este, de repente este se enrolla con no sé quién, de repente se lo descubre, de repente piensas que por ahí puede haber una venganza… Quiero decir, hay mil maneras de escribir guiones para que haya 20 capítulos en una serie, aquí la cuestión es que esta es muy condensada, va al punto, va lo que queremos contar, y se deja quizás de tantos cambios de cama, que yo creo que tiene la otra serie que no tiene esta.
Es muy frenética para lo que estamos acostumbrados a ver en televisión
Es muy frenética, y eso está muy bien, y más ahora que estamos acostumbrados a que las cosas nos tienen que entrar por la vista rápida, y que el conflicto tiene que estar rápido planteado, todo esto… Esta serie es serie perfecta, porque todo va a una velocidad increíble.
Además de rodar, que entiendo que va a ocupar parte del verano, ¿vas a tener tiempo de vacaciones?
No, porque justo acabo esto, y me incorporo a la preproducción de Ana no, que es la película que rodaré en otoño, y ya empiezo con las localizaciones artísticas, luego las técnicas, pruebas, ensayos… y entonces, yo ya hasta Navidad no tengo ni un día libre.
Sobre todo este tema de acoso o persecución en redes sociales, ¿cómo has llevado la polémica por tu participación en Masterchef Celebrity?
Bueno, las redes sociales están ahí para que cada uno diga, piense, exponga, y vomite lo que quiera. Entonces, en ese sentido, sé coger distancia de lo que pasa en las redes sociales. Porque como no estoy todo el día metida, no estoy en eso, ni vivo, soy de otra generación afortunadamente, tengo 50 años, entonces yo ya estoy en otra cosa. Entonces, habrá polémicas, habrá cosas, gente que diga, gente que no diga, gente que te defiende, gente que te ataca, pero es que es parte de las redes sociales. Por eso yo creo que una legislación para que haya una, o incluso enseñar en las escuelas, ética en redes, usar las redes, que al final es usar cómo te comportas con el otro, con los otros seres vivos, con los que vives. En mi colegio, no sé si en el vuestro, había una asignatura que se llamaba Ética, que era para saber cómo vivir en sociedad. Pues es que esto (señala los móviles) es nuestra sociedad ahora, esto es nuestra vivencia, entonces debería de haber una asignatura obligatoria para educar a los niños a vivir en las redes sociales. Y eso sería muy bonito, porque ya te acostumbra a que puedas decir tu opinión sin ofender. No tiene que todo el mundo tener una opinión, para nada, pero no ofender.
Hasta donde quieras contar… ¿Ha sido un momento complicado?
No, no… ¿sabes qué pasa? Que también la vida te enseña dónde poner tus prioridades y tu energía y todo. Y hay cosas que no merece la pena darle más, darle más pensamiento.
Paz, que todo te vaya muy bien
Sí, ojalá. Sí, hombre, el tema lo merece. No te he dicho que especialmente volver a trabajar con actrices de mi generación, que todas somos de una generación me hace feliz y es que además me parecen cuatro mujeres súper potentes. Estoy muy contenta.

Images: Cortesía Mediaset.
