La mañana es gélida pero el corazón del Teatro Maravillas cuando caiga la tarde se llenará de calidez. Javier Veiga y Marta Hazas estrenan en pleno barrio de Malasaña ‘Un matrimonio sin filtros’, una obra de teatro que por la mañana han presentado a prensa para descubrirnos su nuevo éxito, no tenemos dudas de que así será, siguiendo la estela de sus últimos trabajos y que por la tarde abrirán el telón para pasar a la acción.
Estamos citados a las 11:00h y llegamos un poco antes. Marta llega cinco minutos después de nosotros y comentamos el frío que hace en la calle. Pero aquí, ¿no tenéis frío, no? ¿estáis bien?. Se preocupa por la temperatura, las luces y cualquier detalle que esté a su alcance para que todo salga perfecto.
Ambos se suben al escenario, Javier también está pendiente de cualquier detalle y en minutos comienzan a dar vida a Marga y Jaime. No es un psicodrama autobiográfico que tenga demasiado que ver con la vida de Marta y Javier. Esta comedia no es una crónica de sus historias, pero seguramente si habla bastante de sus histerias. Pareja en la vida real y en la profesional. Desde su productora ‘MedioLimón’ han producido y coprotagonizado varios trabajos en teatro, cine y televisión. Tres películas juntos; ‘Muertos de Amor’ ‘Amigos’ y ‘Playa de Lobos’. Tres temporadas de la serie ‘Pequeñas Coincidencias’. Y en teatro; “5 y Acción”, “Amigos hasta la Muerte” y ahora “Un Matrimonio sin Filtros”.
Esta vez toca una historia sobre el matrimonio, sobre la pareja. Seguramente no exista un tema más universal. Nada condiciona tanto nuestra vida como la persona con la que decidimos compartirla. No existe una mayor fuente de conflictos que las relaciones de pareja. Nada que produzca tantos momentos de desconsuelo. Tantas dudas y decepciones. Tantas lágrimas y expectativas defraudadas… Pero sean cuales sean tus malas experiencias pasadas o presentes, no hay otro lugar al que volvamos una y otra vez con ese empeño y ese afán, obstinados y tercos, en busca del amor.
Marta y Javier se entienden a la perfección encima de un escenario. Quizás incluso mejor que en la vida misma. La complicidad y la química entre ambos es una de las grandes virtudes de este espectáculo. Un cara a cara entre una actriz y un actor que se conocen muy bien. Los protagonistas de este espectáculo admiten que los personajes que interpretan están basados en hechos reales y que, en esta ocasión, cualquier parecido con la ficción es pura coincidencia.

La obra habla de una pareja, la convivencia y el desgaste emocional, ¿creéis que hoy tenemos menos herramientas para comunicarnos o simplemente menos paciencia?
Javier: Yo creo que menos paciencia por una cuestión casi de valores, no de valores en el sentido que hemos perdido la cosa del honor y todo eso… sino que hay cosas que no están de moda, como el compromiso, que es una palabra que durante mucho tiempo ha dado mucha alergia. Parecía que era una cosa como de gente mayor, como que si tienes un compromiso eres un señor rancio que ya le espera la muerte, yo creo que en ese camino hemos perdido la parte buena del compromiso. Los compromisos también tienen una parte buena y no rancia que nos toca recuperar como sociedad y en ese sentido las parejas tenemos esa complejidad.
Este matrimonio sin filtros tiene presidiendo en su casa un teléfono móvil, ¿ha venido el móvil ha romper más parejas aún?
Marta: Parece mentira que en la era de las telecomunicaciones y las redes sociales estemos más incomunicados que nunca y que tu interlocutor ya no tenga unos ojos y sea una pantalla, entonces en esta función sí que es un tercer personaje que se interpone, sobre todo nos ocupa mucho tiempo, cuando consultas el tiempo de uso de tu móvil te quedas alucinada de, ¿en serio he estado todas estas horas perdiendo el tiempo?. Y te quita mucha comunicación; con tus familiares, con tus amigos, con tu pareja. Sin ninguna duda, yo creo que sí ha venido a entorpecer.
¿Creéis que vivimos relaciones demasiado filtradas hacia fuera y poco honestas hacia dentro?
Javier: Incluso hacia dentro porque inevitablemente tú te comportas de una manera socialmente y uno es como se comporta. El personaje se define por sus acciones eso es una cosa que lo estudiamos en las escuelas de interpretación y al final si estás todo el día comportándote, fingiendo ser otra persona, acabas siendo otra persona. Si estás 20 horas al día fingiendo y poniéndote mil filtros delante, ¿quién eres de verdad?. La gente dice ‘ya pero es que en el fondo…’, en el fondo eres la misma persona que estás enseñando, el autoengaño es sin duda igual, estamos autofiltrados con toda seguridad igual que filtrados hacia fuera.
Volvéis a trabajar juntos, ¡le habéis cogido gusto!
Javier: (Risas) Llevamos 15 años juntos y de matrimonio (se miran) ¿de matrimonio nueve?. Sí de matrimonio nueve (risas). Llevamos juntos tres funciones de teatro, tres temporadas de una serie, dos películas, tres produciendo… La verdad es que yo creo que somos una pareja de éxito en el terreno profesional pero también en el personal, ¡porque no decirlo!. Porque hoy en día 15 años de relación… (risas).
Lo puedes decir bien alto, es difícil
Javier: Si el éxito consiste en que la relación se mantenga, sin duda es un éxito. Yo creo que ha sido genial encontrarnos en el camino, pasa como con cualquier tipo de sociedad, cuando encuentras a alguien que entiende parecido a ti la profesión a la que te dedicas y puedes trabajar conjuntamente, es fantástico. Y si además tienes la confianza de que la persona con la que estás trabajando tienes más confianza que con cualquiera que no te va a traicionar o que va a estar siempre en tu equipo pues te da muchas ventajas para trabajar. A mí sin duda me ha hecho crecer profesionalmente, esta sociedad me ha venido de maravilla porque a quien buen árbol se arrima buena sombre le cobija (risas). Entonces en este caso el árbol de Marta, pues nos hemos fagocitado el uno al otro de manera que hemos crecido mucho juntos en muchas cosas y hemos creado juntos muchas cosas, ha sido muy fructífero y muy interesante.
Marta: Además está función nace un poco de las ganas que teníamos de trabajar juntos y además en algo que no hubiera intermediarios entre el espectador y nosotros porque es muy agotador el mundo del cine en concreto y tener que pasar por una sala, los distribuidores… Hay como demasiados filtros, ahí sí que hay filtros. Nos apetecía algo donde el producto fuese nuestro, no depender de terceros y nos apetecía contar esta historia, hacer teatro es algo muy divertido, es rock and roll todas las noches una hora y media y compartirlo con Javi que también entiende la profesión como yo, y que me gusta mucho como dirige. Lo que estoy aprendiendo de comedia, su manera de escribir comedia, que es absolutamente naturalista pero con unos diálogos súper ácidos pues me divierte mucho.

Después de tantas funciones, ¿qué habéis descubierto de vosotros mismos sobre el escenario?
Marta: Yo he descubierto con el tiempo, bueno la primera vez que me subí a un escenario… igual me subía con otra impunidad, ahora tengo mucho respeto a la persona que ha pagado y ha comprado una entrada. Y aunque ese día me haya pasado cualquier cosa, fuera… porque no es lo mismo cuando vas a un plató, cuando haces algo audiovisual que te concentras en ese momentito y luego vas a tu camerino, aquí es no, no… tengo hora y media y la exposición es brutal. Entonces en eso sí que he tomado conciencia de lo que es ese acto hoy en día de comprar una entrada, desplazarte, ir al teatro, ahora que tenemos todo al alcance de la mano… y tengo un respeto brutal cuando me subo a un escenario y siento mucha responsabilidad.
Javier: Estaba pensando justo lo mismo pero es verdad que ese sentido de responsabilidad con tu trabajo, con esta es mi parte y esto es lo que aporto a la sociedad, me toca esto, yo me dedico a contar historias y espero que bueno… en la medida de lo posible pueda servir para algo o a alguien, no creo que lo que haga vaya a cambiar el mundo ni nada por el estilo pero que este rato que la gente ha pagado una entrada para estar aquí, yo tengo una responsabilidad que acometer para con el público, lo que hablábamos antes de un compromiso de hacer esto y no me ha ido a menos sino a más. Yo tengo claro que me toca salir a un escenario, que hay gente que está allí sentada que ha dedicado, ya no es el dinero, va a dedicar dos horas de su vida a venir a verme, no puedo salir de cualquier manera, tengo una obligación.
Que a veces igual es algo complicado porque todos tenemos un mal día y llegas al escenario y tienes que dar el resto…
Marta: A veces tienes el mono con platillos en tu cabeza, sí (risas), pero con suerte no operamos a corazón abierto simplemente pues llevarte una mala crítica pero no te juegas la vida de nadie (risas).
Javier: El teatro es más fácil que el audiovisual porque en el audiovisual como vas cortando… la cabeza no te para en todo el día, aquí la hora y media estás en el escenario desde que sube el telón, tú ya puedes estar en el peor día, que te olvidas de todo.
¿Cómo os repartís los papeles? Porque la obra la has escrito tú, Javier, la diriges… ¿cómo os organizáis?
Marta: Tenemos unos roles muy claros establecidos, yo confío mucho en la escritura de Javi, sí que sabíamos los dos de qué queríamos hablar, qué queríamos contar y un poco lo que ahora mismo pasa por nuestras cabezas pero en ese sentido el guion es suyo, luego hay cosas que claro digo bueno mi personaje no haría esto (risas) y ahí… ¡tengo mano! (risas) pero en la dirección él ha dirigido muchos espectáculos y tiene muchas tablas y a pesar de que una cae en la tentación por la confianza que nos une y en este caso que solo somos dos actores en escena, me lo dice todo a mí. Luego ya con nuestra productora, yo me encargo de muchas cosas de producción, de que esto llegue, de la comunicación… sí que tenemos los roles muy repartidos.
¿Por habilidades?
Marta: Pues un poco por apetencias, ¡me lo pido! (risas)
Javier: Bueno es que yo ya había escrito y dirigido antes y Marta tampoco tiene especial interés en la escritura ni en la dirección por lo menos de momento.
Marta: Fantaseo con que me encantaría pero mi culo no es capaz de quedarse sentado en una silla (risas).
Cuánto hay de inspiración personal
Javier: Siempre te inspiras en la vida personal por lo menos yo, lo que pasa que la vida personal puede ser la tuya o la de tu cuñado pero inevitablemente si esto es la historia de un matrimonio y llevo 15 años con Marta hay muchas cosas nuestras, no es un psicodrama ni contamos nuestra vida pero estoy escribiendo una comedia sobre el mundo de la pareja, lo primera experiencia que tengo es la mía, la más cercana y la que más conozco. Lo más evidente y curioso es que luego nos parecemos todos demasiado, cuentas cosas que dices, ‘mira lo que me pasó’ y resulta que le ha pasado a todos los espectadores que están aquí sentados entonces realmente no hablamos de una pareja muy especial, es un matrimonio bastante estándar que los problemas que tienen se parecerán seguramente mucho a los de cualquiera que venga al teatro.
También dais soluciones…
Marta: Sí, yo creo que la función al final, mi personaje en concreto, da una solución que está bastante bien. Se van proponiendo soluciones no todas salen bien pero hay una que las cosas pueden salir bien y de hecho nosotros la tenemos que poner más en práctica (risas).

Si el espectador sale con una pregunta en la cabeza, ¿cuál os gustaría que fuese?
La más sencilla sería el uso que damos al teléfono pero yo creo que va más allá, evidentemente esto todos lo sabemos y ni siquiera tiene algo de original, todos sabemos que estamos enganchados al móvil, es una obviedad de perogrullo, todos sabemos eso como sabemos que el alcohol es malo, como que atiborrarte a comer en Navidad engorda, entonces lo sabemos todos, otra cosa es que seamos capaces o no de hacerlo. Habla de cómo enfrentarnos a eso en las relaciones, como en este momento en el que el individualismo del yo conmigo y con mi pantalla y con mi mundo y con mi filtro… a lo mejor eso es lo que nos esta frenando en relacionarnos por supuesto en la pareja pero en cualquier otro individuo.
Existe la percepción de que hacer teatro suele ser poco rentable, ¿cuánto hay de cierto en esta idea desde vuestra experiencia?
Javier: Yo creo que depende qué teatro. Aquí para no mentirte esto es una función de dos actores.
Marta: Arriesgarse yo creo que es si haces un musical con mogollón de actores…
Javier: Marta es una actriz con una carrera en cine y televisión ahora mismo en un momento muy brillante, tiene muchas ofertas encima de la mesa, mucho trabajo por hacer y perder dinero es en el sentido de que ella va a perder algún trabajo por estar aquí y se enfadará unos días cuando la llamen para hacer no sé qué que no puede hacer porque está en el teatro.
Marta: Hay un coste de oportunidad
Javier: Más que perder haciéndolo hay un coste de oportunidad, que es diferente, es el matiz.
¿Creéis que está cambiando la forma de consumir teatro, cuesta más atraer al espectador?
Javier: El teatro siempre ha tenido ese matiz de museo, como que ir al museo o ir al teatro son cosas para gente mayor, cada vez los teatros se han llenado más de público joven, cada vez viene más gente joven al teatro, la comedia ha ayudado mucho, el mundo de los monólogos ha ayudado mucho a traer a público que jamás había pisado un teatro, a perder el miedo a la palabra teatro que es verdad que a veces me gustaría que hubiese otra palabra para esto, yo uso más a veces comedia, la gente escucha teatro y piensa que son dos hablando muy serios y engolados diciendo cosas muy serias…
Marta: La culpa la tienen las obras de teatro que nos ha llevado a ver en el instituto cuando éramos pequeños, ahí han expulsado a mucha gente del teatro (risas).
Javier: Lleva tiempo habiendo una tendencia que está cambiando y hay mucho público joven que asiste al teatro, que asiste a espectáculos en directo, igual hay que usar otra palabra.
Marta, ahora estás con la cuarta temporada de ‘Machos Alfa’ y se ha terminado de emitir ‘La Agencia’ que no sé si habrá otra temporada…
`Machos Alfa’ ya está rodada, eso ya va solo, ha sido muy divertido hacerla, además nos hemos ido a República Dominicana y ha estado muy chulo. Y ‘La Agencia’ ahora está en Disney +, que aprovecho para meter la cuña de que también va a estar ´Playa de Lobos’, la película que produjimos y que dirigió Javi. Ha sido un año en el audiovisual muy bueno, tengo tres películas por estrenar, una con Alex de la Iglesia que además es un check es toda regla haber podido trabajar con él, ha sido un año muy bueno y arranco este con teatro.
Vuestra película ‘Playa de Lobos’, está siendo un éxito
Javier: La verdad es que estamos muy contentos. Además con un reparto que habíamos soñado. Se estrena en Argentina dentro de unos días, que espero que vaya muy bien y aquí la ha acogido muy bien la crítica que es una cosa que yo como no vengo del mundo del cine y tienes esa sensación de entrar como de prestado y cuesta un poco porque es un mundo muy endogámico y de repente la crítica de esta película ha sido unánime, han sido muy buenas, cosa que yo no esperaba por este prejuicio inevitable que existe en el mundo del cine y sin embargo me lo tengo que comer, morder la lengua, estamos encantados con el resultado.
¿Va a haber más?
Javier: Lo bueno es que ahora tengo seis meses para escribir hasta que venga al teatro y preparar el siguiente proyecto audiovisual, así que seguro.
Images: Cortesía agencia de «Un matrimonio sin filtros».
