Parece que fue ayer pero Eva González lleva ya siete años al frente de ‘La Voz’, el mítico programa de Antena 3 que triunfa en la noche de los viernes. Lo hace cada edición, es un formato que no tiene rival.
Esta nueva temporada de adultos del talent show, que se estrenó el pasado viernes, vuelve de una manera renovada, con una gran cantidad de novedades en su mecánica y en su fila de artistas.
‘La Voz’ cuenta con un impresionante elenco de coaches: Mika, Lola Indigo, Melendi y Pablo López. Cuatro espectaculares artistas del panorama nacional e internacional que lideran las listas de ventas y que son los responsables de hacer girar sus sillas en el plató de ‘La Voz’, junto a Eva González como maestra de ceremonias.
Con ella hablamos el día de la presentación. Eva nos cuenta todo lo que debemos saber de esta temporada y nos desvela algún entresijo más.
Temporada trece de ‘La Voz’, espero que no seas supersticiosa…
No, por lo del 13 no, a veces sí que soy un poco supersticiosa, pero por lo del 13 no. Pero, ¿sabes por qué? Porque no confío en la suerte, confío en el trabajo. Confío en el trabajo, en el talento, en las ganas de hacerlo bien, en la ilusión, en ponerle corazón a los proyectos. Entonces no creo que sea una cuestión de suerte o no. Creo que es una cuestión de trabajo. Entonces el 13 me da igual.
¿Tienes algún ritual o alguna manía? Porque al final después de tantos años te habrás hecho tu espacio…
Bueno… El micro siempre me lo tienen que poner el cable por la parte derecha, no sé, creo que son manías, ¿no? (Risas). Uy, sí, sí, tengo unas cuantas, tengo unas cuantas ahora que lo pienso la verdad. (Risas).
Eva, después de tantos años sin televisión, ¿cuál es la parte personal tuya que ha cambiado y cuál sigue intacta?
Uf, es que… ¿sabes qué pasa? que yo no te sabría diferenciar la televisión de mi vida. Evidentemente la sé, ¿no?. Igual que todo el mundo sabe diferenciar su trabajo de su vida personal. Pero para mí está muy relacionado todo. Entonces yo creo que lo que ha cambiado de mí es la evolución que tiene cualquier persona a lo largo de los años. Sí que es verdad que llevo… estamos en 2026, llevo 23 años en televisión. Entonces, evidentemente yo empecé con 21 años en televisión. Ahora, pues claro, mi vida ha cambiado, yo he evolucionado como persona y todo. Pero lo que sí que sigue intacto, de verdad y siempre lo digo, son las ganas de aprender porque yo sigo aprendiendo porque yo no tengo formación como periodista. Yo siempre he sentido un poco a veces ese…
Que te puedan llamar intrusa
Sí, un poco, sí, claro. Me lo llamo yo.
El síndrome del impostor…
Claro, yo lo he tenido durante muchísimos años, entonces he tenido la necesidad siempre de aprender mucho, de esforzarme mucho más. No sé por qué me estoy metiendo yo de repente en este jardín (risas). Pero bueno, es verdad que las modelos quizás tenemos también ese estigma, ¿no?. Solo una cara bonita, un cuerpo bonito y a lo largo de todos estos años yo he tenido que intentar siempre como esforzarme mucho más para que todo salga mejor, para que nada se me quede en el tintero. Entonces esas ganas sí que siguen intactas y esa ilusión por aprender sigue intacto. Y bueno, aquí llevo muchos años, pero sigo temblando cada vez que me subo al escenario por primera vez.
Ese chip ha ido cambiando, supongo
Sí, sí, claro, sería absurdo decirte que no. Eso ha ido cambiando todavía queda algo, ¿eh?. No te digo que no, pero claro que ha ido cambiando. Y yo disfruto muchísimo mi trabajo. También lo disfrutaba antes. Pero lo disfruto muchísimo. Y sí que es verdad que en el momento en el que entro en el escenario y lo piso, tiemblo, pero son cinco minutos de directo. Estoy feliz y estoy contenta. Lo que pasa es que sí que es verdad que claro, sería absurdo decirte que no ha cambiado ese síndrome del impostor. Ya me siento más segura, claro, después de 23 año llevo más tiempo en la tele que en min casa (risas).
¿Y cómo sueles trabajar tú, el seguir creciendo temporada a temporada y no caer en esa rutina?
¿Sabes en quién pienso mucho?. En mi yo de antes. ¿Que quién me iba a decir a mí que yo iba a tener la oportunidad de presentar un formato como ‘La Voz’ u otros muchos formatos que he presentado a lo largo de mi carrera que han sido formato de mucho tiempo, formatos en los que he podido aprender mucho?. Me miro a mí yo de antes y digo; ‘Eva, no pierdas, no puedes permitirte perder esa ilusión’. Soy una privilegiada de la televisión y de la vida, ¿no?. Al final, porque trabajo en una cosa para la que me he formado practicando. Yo no quería llegar aquí, ¿sabes?. No era mi intención primaria llegar aquí. Yo he llegado aquí por casualidades de la vida y como te he dicho antes, me he tenido que esforzar a lo mejor un poco más por misma. Y recuerdo esa niña de antes y digo; ‘la ilusión no la pierdas nunca’. Y me veo en mi pisito de Madrid cuando empecé estudiándome los guiones y me veo ahora en mi mismo piso, allí también estudiándome los guiones y digo;’ jo, qué guay, qué privilegiada’.
Eres buena espectadora contigo misma, Eva
No, no me veo. No me veo, no me veo.
¿No te ves nunca?
Muy pocas veces.
Pero a lo mejor el programa sí que lo ves…
Sí, sí, a ver, algo veo, pero que no soy yo muy fan de mí misma (risas). A mi hijo lo que le llamaba la atención al principio era en qué tele trabajaban las demás mamás. En qué tele salían las mamás de sus compañeros (risas).
Me puedo imaginar quién es su coach favorita
Es que él conoce mucho a Vane. Entonces cuando Vane ha estado aquí es que claro, nosotras pasamos mucho tiempo juntas y Vane conoce muy bien al niño.
¿Cómo viene este curso Eva?
El curso viene completito. En la casa no tengo ningún proyecto más pero porque no me da tiempo. Si es que ‘La Voz’ me absorbe hasta que terminamos temporada, después en diciembre no hay tiempo de otra cosa. A partir de enero, pues no sé qué pasará. Ya sabéis, esta es mi casa y si hay un proyecto bonito de por medio y es factible, lo haré.
Cuando te dijeron quién iban a ser los coaches, ¿qué te pareció la elección?
A mí me encanta porque es que soy fan de todo eso. De verdad. Pablo ya sabéis la relación que me une a él y lo quiero muchísimo. Lola es una niña que está subiendo como la espuma. Y creo que es un ejemplo para todos. El ver como ella se lo está currando, con el talentazo que tiene, los shows que monta. O sea, es impresionante, es una niña muy empática. Luego Melendi lo conozco también de hace mucho tiempo…con ‘La Voz Kids’ y estoy feliz de que vuelva y además a ‘La Voz’ adultos. Que es como muy distinto y se le ve mucho más serio, mucho más líder. Y luego que me falta, bueno… mi Mika. Yo estoy enamorada de él, vamos. Lo digo claramente. O sea, no quiere nada conmigo, pero yo estoy enamorada.
Mencionaba Melendi esas declaraciones de otro cantante que decía que jamás sería coach, no sé si tú las habías escuchado y a ti también dolieron
No, no las había escuchado, no sé ni quién es. Pero bueno, yo lo único que digo es lo mismo que ha dicho Melendi, ¿no?. Que al final para criticar o no una cosa, tienes que saber lo que es. Eso sobre todo.
Eva no solo eres el punto de unión delante de la cámara, sino que me da la impresión que detrás también eres esa conexión entre los coaches…
Pues es que normalmente entre ellos se conocen de que se hayan cruzado, no se conocen, pero sí se han encontrado. Que se hayan cruzado en algún momento en el camino. Es que cuando termina el programa, se apagan las cámaras, pero no se apaga ‘La Voz’. ‘La Voz’ sigue trabajando, estamos arriba en el apartamento un rato, compartimos, estamos juntos, entonces la verdad es que hacemos entre todos equipo, pero equipo de verdad. Se forma una amistad muy bonita y yo tengo muy buena relación con todos ellos. Yo creo que no les caigo mal a todos, creo (risas). A lo mejor alguno disimula. Pero me siento muy querida por todos, de verdad.
Imagino que tendréis este año un grupo de WhatsApp nuevo
No, grupo de WhatsApp, no, no… imagínate cuántos tendría yo ya. A ver, que puede ser que lo tengan ellos para el tema de canciones y todo eso. Con el del cole de mi hijo ya tengo yo bastante (risas).

Images: Cortesía de Atresmedia para Living Backstage.
